jueves, 15 de agosto de 2013

DEFENSA INDIA DE BREY



Dado el paralelismo que existe entre la política y el juego de estrategia más universal, el ajedrez, lo ocurrido en la comparecencia del uno de agosto era lo esperado. Después del fulminante jaque al Brey que había dado el ilustre despedido con los pagos más diferidos del orbe, y después de no mover ni un músculo, el afectado, Rajoy Brey, se ha blindado.

Ha puesto su Alfil en flanchetto, esto es, a dos bandas. Se ha enrocado en las posiciones más defensivas posibles y bien custodiado por Dama, Torre, Alfil y Caballo espera tranquilamente que los demás muevan ficha.

Este movimiento, conocido como la Defensa India de Rey, precisamente porque se desplaza al alfil de ese flanco, ha parecido el más prudente al siempre mesurado Rajoy Brey.

Cuando en política alguien se siente acorralado por la situación puede dimitir. En el juego del ajedrez existe una situación parecida a dimitir: El Abandono. Cuando los movimientos futuros nos van a llevar inevitablemente a perder la partida, algunos optan por el abandono y se ahorran tiempo, esfuerzo y energías.

Pero cuando la situación política es insostenible y hagas lo que hagas o digas lo que digas no hay manera de resolver el problema, casi nadie opta por la dimisión.

En ambos juegos de estrategia, ajedrez y política, los movimientos iniciales, realizados por las piezas menos valiosas, dan paso a sacrificios importantes, piezas de más peso, pero que nos permiten mantener la posición.

De este modo, se sacrifican directores generales, algún subsecretario (pocos) y otros altos cargos con tal de que las amenazas contra el Alfil, la Torre, el Caballo, la Dama o el propio Rey queden neutralizadas.

Pero un jugador de ajedrez que abandona cuando está convencido de no tener solución no tiene reflejo en la política. Hasta la fecha, en la península de las 18 repúblicas y un reino, ninguna pieza importante se sacrifica. Y el rey no digamos.

     Para intentar resolver este enigma de relación asimétrica he recurrido nuevamente a la alta tecnología de la aplicación RRZ desarrollada por Ramón Ríos para I+D+i ART TIC. 
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-        Buenos días, Doble Erre Zeta.
-        Buenos días Garza. Es un placer verle de nuevo ¿En qué le puedo ayudar?
-        Tengo un problema de paralelismo.
-      Las paralelas no existen. Acaban convergiendo en el infinito por un lado y….
-        No me refiero a la geometría, más bien a la semejanza de dos situaciones similares pero con normas distintas.
-        ¿Por ejemplo?
-        Ajedrez y política.
-        Curiosa analogía, en efecto.
-        ¿Por qué el ajedrecista abandona y el político rara vez dimite?
-    Hay que tener en cuenta varios factores. El ajedrez se rige por normas internacionales aceptadas de antemano, en la política las normas se adaptan a las necesidades de cada momento. El ajedrecista juega para reforzar su mente, el político lo hace para su beneficio personal. El ajedrecista tiene un código ético y moral, el político sólo reconoce su propia ética y su propia moral y no siempre.
-    A ver si me he enterado ¿El político no dimite porque en el fondo está convencido de que hace lo correcto?
-     Más o menos. Está convencido de que hace lo que él CREE que es correcto, lo que casi nunca coincide con la verdad, ni con la ética ni con la moral…
-    Ya lo veo. Tendría que haber unas normas internacionales aceptadas por toda persona que se dedique a la política para que abandone el cargo en este tipo de situaciones.
-     Ya existe esa figura. Se llama elecciones. El problema es que son cada cuatro años, a no ser que se convoquen anticipadamente.
-        Pues habrá que ver qué se puede hacer. Gracias RRZ
-        Hasta otra ocasión, Garza.

Si no hay dimisiones se convocan elecciones. Si no hay dimisiones se convocan elecciones. Si no hay dimisiones se convocan elecciones….

A ver si cunde.